Proteger la privacidad — Ética, 7–10 años
Algunas informaciones, conversaciones y fotografías pertenecen a una persona y no nos corresponde compartirlas. Proteger la privacidad es tratar ese espacio con cuidado.
Qué significa la privacidad
La privacidad significa que una persona puede guardar para sí cierta información, sentimientos, conversaciones o fotografías. Un dormitorio, un diario, un mensaje y un dato de salud pueden ser privados. Respetar la privacidad es no leerlos, enseñarlos ni repetirlos solo porque podemos.
Por qué importa la privacidad
Sin privacidad, las personas pueden sentirse vigiladas, avergonzadas o inseguras, y pueden dejar de confiar en los demás. Esta idea nació de un problema sencillo: estar cerca de alguien no nos da derecho sobre sus palabras o pertenencias. La privacidad da a cada persona un poco de control sobre su propia vida.
Un mensaje destinado a una persona
Marta envía a Leo un mensaje sobre los nervios que siente antes de un partido. Primero, Leo lo lee porque se lo enviaron a él. Después, nota que es algo personal, así que no lo reenvía ni lo lee en voz alta. Responde con amabilidad y pregunta antes de contárselo a otra persona.
Un secreto privado no siempre es un secreto seguro
Un error común es pensar que respetar la privacidad significa guardar todos los secretos para siempre. Parece leal, porque a menudo nos piden que no contemos nada. Pero si alguien puede estar herido, amenazado o en peligro, hay que hablar con una persona adulta de confianza. La seguridad está antes que el secreto.
La privacidad en la vida diaria
La privacidad importa en casa, en la escuela y en internet. Puedes cerrar un diario, no compartir la foto de un amigo y guardar una contraseña para ti. Antes de publicar o repetir algo sobre otra persona, detente y piensa si le corresponde compartirlo a ella, no a ti.
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