Terremotos — Ciencias de la Tierra, 4–6 años
A veces el suelo tiembla porque partes de la Tierra rocosa se mueven de repente. Los terremotos pueden ser pequeños o fuertes, y las personas aprenden formas de estar más seguras.
Cuando tiembla el suelo
Un terremoto es un movimiento repentino del suelo. Muy por debajo de nuestros pies, grandes partes de la capa exterior dura de la Tierra se mueven lentamente, empujándose o deslizándose. A veces se mueven de repente y el temblor atraviesa el suelo, como una mesa que se tambalea al recibir un golpe.
¿Por qué ocurre?
La parte exterior dura de la Tierra no es una sola pieza. Está formada por enormes placas que se mueven muy despacio, empujadas por el calor y los movimientos del interior terrestre. Sus bordes pueden quedar atrapados durante un tiempo y acumular presión; cuando se deslizan, el movimiento liberado causa un terremoto.
Un aula que tiembla
Imagina que un aula empieza a temblar: un lápiz rueda, una lámpara se balancea y el suelo se mueve durante diez segundos. Primero, quédate dentro y aléjate de las ventanas. Después, agáchate bajo una mesa resistente y protege tu cabeza. Cuando termine el temblor, escucha al adulto y sal tranquilamente si te lo indica.
Un temblor no siempre es un terremoto
Cuando un niño siente que el suelo se mueve, es natural pensar que hay un terremoto. La misma sensación puede deberse a un camión pesado, un tren cercano o alguien saltando. Observa las señales que te rodean y avisa a un adulto; no salgas corriendo solo porque un objeto se ha movido.
Construir con más seguridad
En los lugares donde hay terremotos, los ingenieros diseñan edificios que pueden doblarse y temblar sin caer fácilmente. Las familias y las escuelas practican dónde refugiarse y cómo mantener la calma. Los sensores registran los temblores y ayudan a los expertos a entenderlos y, en algunos lugares, a enviar avisos.
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