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Diseñar para reutilizar — Diseño, 7–10 años

El diseño puede facilitar volver a usar un objeto, repararlo o dar una nueva función a sus piezas. La meta es evitar residuos sin fingir que todos los objetos pueden durar para siempre.

Planear una segunda vida

Un diseño reutilizable está hecho para seguir siendo útil después de su primer uso. Puede lavarse, rellenarse, repararse o desmontarse con facilidad. El diseñador piensa qué ocurrirá cuando el objeto esté gastado, vacío o ya no haga falta.

Por qué diseñar para otro uso

Tirar un objeto pronto a la basura usa materiales y energía una sola vez. Las personas empezaron a reutilizar y reparar porque obtener recursos útiles requiere esfuerzo y los residuos pueden dañar los lugares donde vivimos. Diseñar para una vida más larga actúa antes de que aparezca el problema.

Una botella rellenable

Supón que una botella reutilizable sustituye a 3 botellas desechables cada semana. En 10 semanas sustituye 3 × 10 = 30 botellas. Para que el diseño sea útil, necesita una tapa resistente, una forma cómoda y una abertura suficientemente ancha para lavarla bien.

Reutilizable no significa automáticamente mejor

La palabra «reutilizable» puede hacer que parezca que el problema está resuelto. Pero si el producto se rompe pronto, es difícil de limpiar o nunca vuelve a usarse, el diseño ha fallado. Reutilizar funciona cuando el objeto es resistente, práctico y se usa de verdad.

Reparar, rellenar y dar otro uso

Una fiambrera puede lavarse y usarse durante años, un estuche puede arreglarse y un tarro de mermelada puede guardar botones. Antes de tirar algo, pregunta si se puede reparar, rellenar o darle otra función. Esa pregunta es una herramienta de diseño.

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