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Aguadas de acuarela — Arte, 11–13

Una aguada es una zona controlada de pintura diluida, útil para cielos, sombras y cambios suaves de tono.

Idea

En una aguada de acuarela, el agua lleva una pequeña cantidad de pigmento por el papel. El resultado puede ser pálido y uniforme, o pasar de oscuro a claro cuando se acaba el agua. La controlas cambiando el agua, la pintura, la presión y la velocidad del pincel, mientras el papel sigue formando parte de la imagen.

¿Para qué sirve?

La acuarela se seca deprisa, así que un bloque sólido de pintura puede verse duro y plano. La aguada resuelve ese problema dejando que el papel blanco aporte luz y extendiendo el color poco a poco. Los artistas perfeccionaron esta técnica para que zonas amplias, como el cielo, el mar o una pared, parezcan conectadas y no hechas de baldosas pintadas.

Ejemplo paso a paso

Para pintar un cielo azul, moja un pincel limpio y mezcla una medida de azul con tres de agua. Empieza arriba, sobre papel ligeramente húmedo, y lleva el color en una sola dirección. Añade menos agua y un poco más de azul en la franja siguiente, y para antes de que se seque el papel; las franjas se unen en un solo cielo.

Error habitual

Mucha gente frota el pincel de un lado a otro cuando una zona queda desigual, porque la pintura sólida parece más fácil de arreglar. En acuarela, ese movimiento daña el papel y crea manchas turbias o agujeros. Deja secar la primera capa y añade otra aguada ligera si hace falta. Cierta irregularidad pertenece al material, no demuestra que hayas fallado.

Fuera del colegio

Las aguadas aparecen en cuadernos de viaje, ilustraciones botánicas, mapas y tarjetas hechas a mano. Un diseñador puede usar una aguada suelta para sugerir un ambiente o fondo antes de añadir detalles precisos. La idea también funciona con tinta diluida o algunos pinceles digitales, pero cada material se extiende de forma distinta.

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