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Temperatura del color — Arte, 14–17 años

Los colores pueden parecer cálidos o fríos aunque tengan el mismo brillo. Los artistas usan este efecto para sugerir distancia, ambiente, luz y estado de ánimo.

La idea principal

El rojo, el naranja y el amarillo suelen parecer cálidos, como la luz del sol o el fuego. El azul, el verde y el violeta suelen parecer fríos, como la sombra o el agua. No se trata del termómetro, sino de la sensación que crea el color y de los colores cercanos.

Por qué hace falta

Una imagen puede tener los objetos correctos y, aun así, parecer plana o transmitir una emoción equivocada. Los artistas necesitaban mostrar una lámpara dorada, una tarde fría o distancia en un paisaje sin escribir una explicación. Hacer los colores más cálidos o fríos ayuda a percibir esas condiciones enseguida.

Ejemplo paso a paso

Imagina una calle al anochecer. Primero, pinta la pared cercana con naranja apagado y los edificios lejanos con azul grisáceo. Después, añade una ventana amarilla y cálida en primer plano y otra más débil y fría a lo lejos. El primer plano avanza y el fondo retrocede.

El error habitual

Es tentador llamar frío a todo azul y cálido a todo rojo. Es comprensible, porque esas familias de colores suelen crear esas asociaciones, pero ignora el contexto. Un azul más violáceo puede parecer más cálido que un azul verdoso, y un rojo junto al naranja puede parecer más frío.

Fuera del aula

Los fotógrafos ajustan la temperatura del color para que una habitación parezca acogedora o una escena, helada. En el cine se usa luz cálida para recuerdos, comodidad o atardeceres, y luz fría para la noche o la inquietud. El diseño de interiores también recurre a estas decisiones.

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