MyLeoNes™

Arte temporal — Arte, 4–6

Algunas obras están hechas para cambiar, desaparecer o volver a la naturaleza. Aun así, puedes planearlas con cuidado y disfrutarlas mientras duran.

Es arte que no permanece igual

Un castillo de arena, un dibujo con tiza en la acera o un dibujo de hojas puede ser arte, aunque la lluvia, el viento o las pisadas lo cambien. Hacerlo, imaginarlo y verlo en ese momento forman parte de la obra. No toda obra tiene que durar para siempre.

¿Por qué hacer algo que desaparece?

Las personas siempre han hecho imágenes en lugares donde la naturaleza podía cambiarlas: arena en la playa, hielo en una ventana o flores colocadas para un día. La idea puede ser fijarse en un lugar, celebrar un momento o crear juntos. Desaparecer no significa que no haya servido para nada.

Una imagen hecha de hojas

Mia recoge cinco hojas secas y las coloca formando un círculo. Añade dos palitos como ojos y una hoja larga como cola, creando un animal en el suelo. Hace una foto y deja la obra fuera. El viento esparce las hojas, pero quedan el plan, la imagen y la fotografía.

Desaparecer no significa fracasar

Puedes pensar que una obra ha fallado cuando la lluvia se la lleva, porque muchas cosas que haces están pensadas para guardarse. Es una idea razonable. Primero pregunta qué quería el artista: si esperaba el cambio, la lluvia se convirtió en parte de la obra en vez de estropearla.

Arte para un momento

El arte temporal aparece en esculturas de arena, dibujos con tiza, esculturas de hielo, arreglos de flores y decoraciones de fiestas. Puede hacer especial un lugar sin dejarlo cambiado para siempre. Puedes usarla cuando crear y compartir el momento importa más que poseer un objeto.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…