Un pulso constante — Arte, 4–6
La música puede avanzar con un pulso que vuelve una y otra vez. Arte, 4–6 años.
Qué es un pulso constante
Un pulso constante es como unos pasos tranquilos en la música: pum, pum, pum, pum. Vuelve una y otra vez con el mismo paso, aunque cambien los sonidos de encima. Puedes dar palmas, tocar tus rodillas o caminar siguiendo el pulso.
Por qué la música necesita un pulso
Cuando varias personas tocan o se mueven juntas, necesitan saber cuándo empezar y cómo seguir. Un pulso constante les da un camino común, como piedras para cruzar un charco. Sin él, una persona puede correr y otra esperar, aunque las dos conozcan la canción.
Encuentra el pulso
Escucha cuatro sonidos lentos de tambor: bum, bum, bum, bum. Primero, di los números 1, 2, 3 y 4 con los sonidos. Después, toca tus rodillas cada vez que digas un número. Ahora deja que el tambor haga otro dibujo entre los bums, pero sigue marcando los cuatro pulsos.
El pulso no es cada sonido
Es fácil tocar cada sonido, porque cada uno llama tu atención. Pero una canción puede tener muchos sonidos rápidos entre sus pulsos constantes. Escucha el pulso que está debajo, como el de un reloj, y deja pasar los sonidos pequeños sin cambiar tus golpes.
Dónde ayuda un pulso constante
Un pulso constante ayuda a un grupo a dar palmas, marchar, bailar o tocar tambores juntos. Puedes oírlo en una canción, un desfile, un juego de saltar o música para bailar. No tiene que sonar fuerte: incluso un toque suave puede ayudar a todos a ir juntos.
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