MyLeoNes™

La naturaleza puede inspirar arte — Arte, 4–6

Puedes mirar de cerca una hoja, una concha o una piedra y usar lo que descubres para crear arte. La naturaleza te da ideas sin decirte exactamente qué tienes que copiar.

Mira y después crea

La naturaleza está llena de formas, colores y marcas que pueden darte una idea para un dibujo, una estampa o un modelo. Puedes fijarte en la espiral de una concha, las venas de una hoja o el borde áspero de una piedra y hacer tu propia versión. Tu obra no tiene que ser igual que el objeto real.

¿Por qué mirar la naturaleza?

Cuando los artistas quieren una idea nueva, necesitan algo interesante que observar, no una página vacía que no les diga nada. Mirar la naturaleza con atención les da formas y detalles entre los que elegir. Así resuelven el problema de decidir qué hacer: pueden empezar con un pequeño descubrimiento y convertirlo en su propia obra.

Una hoja se convierte en un dibujo

Primero, pon una hoja de arce sobre la mesa y repasa su forma exterior. Después, fíjate en sus cinco puntas y dibuja las líneas que van del centro al borde. Luego elige tres colores: verde para la hoja, amarillo para las líneas y azul para el espacio de alrededor. Has usado detalles reales, pero has creado un dibujo tuyo.

No tiene que ser una copia

Un error frecuente es intentar que la obra sea exactamente igual que la hoja, la flor o la piedra. Parece lógico porque empezaste mirando un objeto real, pero mirar solo es el principio. Puedes hacer más grande una parte, cambiar los colores o convertir una piedra redonda en una criatura inventada.

Ideas fuera del aula

Puedes usar esta forma de mirar al decorar una tarjeta, hacer un dibujo para papel de regalo o inventar un personaje. Un paseo puede convertirse en una colección de ideas: fíjate en una pluma, una piña o un charco y recuerda una forma o un color. No tienes que llevarte nada de la naturaleza para usar lo que has visto.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…