Las capas construyen una imagen — Arte, 7–10
Poner una marca o un color sobre otro puede crear superficies, detalles y profundidad sin mezclarlo todo.
Una capa cada vez
Trabajar por capas significa construir una obra colocando marcas, formas o colores sobre otras anteriores. Una aguada clara puede quedar debajo de un árbol oscuro, y las líneas de lápiz pueden ir sobre pintura seca. Cada capa cambia lo que se ve, aunque algunas de abajo sigan visibles.
Por qué los artistas usan capas
Una sola marca rara vez muestra toda la superficie y cada pequeño detalle. Las capas resuelven ese problema: primero se crea una base amplia y después se añaden decisiones pequeñas cuando la superficie está lista. Esperar entre capas húmedas también evita que los colores se vuelvan turbios al mezclarse sin querer.
Un árbol en tres capas
Primero, pinta un rectángulo azul claro para el cielo y deja que se seque. Segundo, añade una forma verde ancha para la colina lejana. Tercero, pinta un tronco marrón y tres ramas verde oscuro sobre la colina. Si la pintura se seca antes de cada paso, las formas quedan claras y no se corren.
La trampa: pintar sobre pintura húmeda
Puedes querer añadir la siguiente parte enseguida, porque el papel parece listo y esperar resulta lento. Es comprensible, pero un pincel húmedo puede levantar la primera capa o arrastrarla hacia la segunda. Prueba con un dedo limpio cerca del borde o usa otra hoja: la pintura que parece seca no siempre lo está por dentro.
Capas más allá de la pintura
Los fotógrafos editan imágenes por capas para poder cambiar el cielo sin cambiar una cara. Los animadores dibujan fondos y personajes en movimiento en hojas transparentes separadas. Constructores y diseñadores también superponen materiales, pero cada campo tiene reglas distintas sobre resistencia, seguridad y visibilidad.
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